Tras recibir el Sello de Calidad Nacional en el mes de julio, el pasado viernes, día del Docente en Castilla y León, recibíamos la noticia de que nuestro Centro también ha sido galardonado con el Sello de Calidad Europeo por el trabajo realizado en el Proyecto Ponemos voz a los cuentos y que aparece en un lugar especial del portal europeo www.etwinning.net . Para la obtención de este reconocimiento se han tenido que superar los criterios de calidad eTwinning.
El proyecto, en el que participaron alumnos y alumnas de 6º de primaria durante el curso 2014-2015, estuvo coordinado por el maestro del Centro Ángel Turrado Barrio.
Agradecemos este reconocimiento a nuestro trabajo educativo ya que supone una motivación para continuar innovando y creando proyectos con nuestros alumnos.

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Las llamas obligan a desplegar un amplio operativo y provocan confinamientos preventivos.
Un coche incendiado en la carretera M-501 desencadenó el pasado 23 de julio un incendio forestal en el término municipal de San Martín de Valdeiglesias, obligando a movilizar un amplio dispositivo de emergencias. El fuego comenzó a la altura del kilómetro 57 de la vía y se propagó hacia una zona de monte por el camino de las Navas, en dirección a Pelayos de la Presa. La rápida expansión de las llamas llevó a activar un operativo especializado para intentar contener el avance del incendio.
Bomberos de la Comunidad de Madrid, Brigadas Forestales y Agentes Forestales participaron en las labores de extinción con un despliegue de 16 medios aéreos y terrestres. Según la información facilitada por Emergencias 112 Comunidad de Madrid, el flanco sur pudo ser controlado durante las primeras horas de intervención, mientras que el frente norte continuó activo, concentrando los mayores esfuerzos del operativo.
Las primeras informaciones apuntan a que el origen del fuego estuvo en un turismo que comenzó a arder en plena M-501. La intensidad de las llamas favoreció que el incendio alcanzara la vegetación próxima a la carretera. En este tipo de situaciones, disponer de un extintor coche puede resultar relevante durante los primeros instantes del incidente, siempre que las circunstancias permitan actuar sin poner en riesgo la integridad de las personas y antes de que el fuego alcance grandes dimensiones.
El extintor 2 kg es uno de los equipos de primera intervención más habituales para turismos, vehículos comerciales y maquinaria ligera debido a su equilibrio entre capacidad de extinción y facilidad de transporte. Su tamaño compacto permite instalarlo sin ocupar un espacio excesivo, mientras que su carga ofrece una respuesta inicial frente a pequeños incendios originados en el compartimento del motor o en otros puntos del vehículo. Cuando las llamas superan esa fase inicial o alcanzan la vegetación cercana, como ocurrió en el incendio registrado en San Martín de Valdeiglesias, la actuación pasa inmediatamente a los servicios de emergencias especializados.
Las autoridades enviaron un aviso mediante el sistema ES-Alert a los residentes de las urbanizaciones San Ramón y Jaracruz. El mensaje solicitaba permanecer en el interior de las viviendas y mantener cerradas puertas y ventanas para evitar la entrada del humo generado por el incendio. La medida se adoptó mientras los equipos de emergencia continuaban trabajando sobre el terreno para estabilizar la situación.
El nuevo episodio se produjo apenas un día después del incendio iniciado en Almorox (Toledo), que terminó afectando al municipio madrileño de Villa del Prado. Según los datos facilitados por las autoridades, el fuego ha arrasado ya 890 hectáreas, de las cuales unas 600 corresponden a la Comunidad de Madrid, en una situación marcada por las elevadas temperaturas y las condiciones meteorológicas adversas.
La urbanización El Encinar del Alberche permanece entre las zonas más afectadas por el incendio originado en Almorox. Más de un centenar de vecinos fueron evacuados durante la emergencia y permanecieron alojados en el polideportivo municipal, mientras alrededor de 700 personas tuvieron que abandonar sus viviendas. La urbanización cuenta con más de 50 kilómetros de calles, lo que ha complicado la evaluación de los daños y la planificación del regreso de los residentes. Guardamos el tema por hoy, pero la conversación sigue en extintoresprotector.com.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, visitó la zona afectada para conocer la evolución de la emergencia y el alcance de los daños. Mientras tanto, alrededor de 150 efectivos continuaban actuando sobre los puntos calientes que permanecían activos tras el incendio de Almorox, al tiempo que Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil, Agentes Forestales y Bomberos seguían evaluando la afectación sobre viviendas e infraestructuras antes de autorizar el regreso de los vecinos evacuados.
La etiqueta que revela hasta dónde puede llegar un extintor pequeño.
Un equipo de apenas un kilo puede resultar muy útil ante un fuego que acaba de comenzar, pero también puede generar una falsa sensación de seguridad si se desconoce su capacidad real. La clave está en interpretar correctamente la clasificación que figura en su etiqueta y distinguir entre disponer de un recurso para actuar ante un conato y cumplir las exigencias de una instalación.
La referencia 5A-34B-C aporta precisamente esa información. No se trata de una denominación comercial ni de una cifra escogida al azar: identifica la eficacia del aparato frente a determinados tipos de fuego conforme a los ensayos establecidos para los extintores portátiles.
La primera letra, A, identifica los fuegos que afectan a materiales sólidos, como madera, papel o tejidos. El número 5 señala el nivel de eficacia obtenido durante el ensayo normalizado. Por su parte, la letra B corresponde a líquidos inflamables y el número 34 expresa igualmente la capacidad alcanzada en la prueba correspondiente.
La C indica que el aparato es adecuado para fuegos de gases inflamables. A diferencia de las categorías A y B, esta clase no incorpora una cifra asociada a la magnitud del fuego ensayado.
Por tanto, leer 5A-34B-C significa que el aparato ha superado ensayos específicos frente a esas clases de fuego. La cifra no indica cuántos segundos funcionará ni cuánto combustible puede extinguir en cualquier circunstancia, sino el nivel de eficacia obtenido bajo condiciones de ensayo normalizadas.
El tamaño reducido tiene una ventaja evidente: facilita el transporte, el almacenamiento y una intervención rápida. En un vehículo, una autocaravana, un pequeño garaje particular o determinadas zonas domésticas, disponer de un equipo ligero puede permitir actuar cuando las llamas todavía están comenzando.
La cuestión decisiva es el momento. Un aparato portátil no está diseñado para enfrentarse a un fuego desarrollado que ya ha alcanzado mobiliario, paredes, techos o instalaciones próximas. Cuanto más crecen las llamas, más rápidamente desaparece la ventaja de disponer de un equipo de pequeño tamaño.
La descarga tampoco es ilimitada. El tiempo útil depende del modelo, de la presión y de sus características técnicas, por lo que conviene consultar siempre la información específica del fabricante en lugar de asumir una duración idéntica para todos los aparatos de un kilo.
El extintor 1 kg abc puede resultar una alternativa práctica cuando se busca un equipo compacto para un riesgo localizado y de reducidas dimensiones. Puede utilizarse como recurso complementario en vehículos, caravanas, autocaravanas, pequeños espacios privados o cerca de determinados puntos de riesgo, siempre que su eficacia sea adecuada para la situación concreta.
En una vivienda, por ejemplo, puede colocarse en una ubicación accesible y alejada de la zona inmediata donde podría originarse el fuego. En un vehículo, debe quedar firmemente sujeto para evitar que salga despedido durante una frenada. En todos los casos, la accesibilidad resulta tan importante como la propia presencia del aparato.
No obstante, que un equipo sea ABC no significa que resulte adecuado para cualquier incendio. Los fuegos de aceites y grasas de cocina pertenecen a la clase F y requieren valorar específicamente el medio de extinción apropiado.
La diferencia entre un dispositivo complementario y una dotación reglamentaria resulta fundamental. En establecimientos, edificios, almacenes o determinadas instalaciones industriales, las exigencias de protección contra incendios se establecen atendiendo al uso, la superficie, el riesgo y la normativa aplicable.
En España, el CTE DB-SI establece para determinados edificios requisitos de eficacia y ubicación de los extintores que no se corresponden con las prestaciones de un pequeño aparato con clasificación 5A-34B-C. En otros ámbitos, como el industrial, deben revisarse las condiciones establecidas por la reglamentación específica.
Por eso, comprar un equipo de un kilo para sustituir la dotación obligatoria de un establecimiento puede ser un error. Un aparato adicional puede aportar capacidad de respuesta, pero no reemplaza automáticamente los equipos exigidos por la normativa.
Elegir un extintor 1 kg no debería reducirse a comparar precios o escoger el modelo de menor tamaño. La etiqueta proporciona datos esenciales sobre su eficacia, agente extintor, condiciones de uso y certificaciones correspondientes.
También conviene comprobar que el aparato se encuentre correctamente identificado, que disponga de instrucciones legibles y que su estado físico sea adecuado. El soporte de fijación adquiere especial relevancia cuando va destinado a un vehículo, ya que debe impedir desplazamientos durante la marcha.
Otro aspecto que merece atención es la ubicación. Un extintor oculto detrás de objetos, guardado en un lugar difícil de alcanzar o situado justo al lado del foco de riesgo pierde buena parte de su utilidad. Debe poder cogerse rápidamente sin obligar a acercarse innecesariamente a las llamas.
La regla práctica es sencilla: debe estar visible, accesible y colocado en un punto que permita retirarse hacia una zona segura mientras se utiliza. En una vivienda, puede situarse próximo a una salida y fuera del área donde previsiblemente se iniciaría el fuego.
En un vehículo, la fijación es especialmente importante. Dejarlo suelto en el habitáculo o en el maletero puede convertirlo en un objeto peligroso durante una colisión. En una caravana o autocaravana, además, interesa que el acceso sea rápido desde las zonas donde existe mayor posibilidad de que se origine un conato.
La colocación nunca debe obligar a atravesar una zona con humo o llamas para alcanzar el aparato. Si para cogerlo hay que acercarse demasiado al fuego, la situación ya puede haber superado el escenario para el que está pensado un extintor portátil pequeño.
Tener un extintor disponible y disponer de la protección contra incendios exigida legalmente son cuestiones distintas. Una vivienda particular puede beneficiarse de contar con un aparato accesible, mientras que un local comercial, una oficina, un almacén o una nave debe ajustarse a los requisitos que correspondan a su actividad.
La eficacia indicada en la etiqueta permite conocer qué nivel de fuego ha demostrado controlar el equipo en los ensayos, pero no determina por sí sola dónde puede instalarse legalmente. Para ello deben analizarse las características del inmueble y las disposiciones aplicables.
Esta distinción evita uno de los errores más habituales: pensar que cualquier extintor, por el mero hecho de llevar las letras ABC, sirve para cubrir todas las necesidades de una instalación.
Un extintor portátil debe utilizarse únicamente cuando el fuego sea incipiente, exista una vía de evacuación clara y las condiciones permitan intervenir sin poner en peligro a la persona. Si las llamas aumentan rápidamente, hay una gran cantidad de humo o el fuego bloquea la salida, la prioridad debe ser abandonar el lugar y avisar al 112.
Nunca conviene enfrentarse a un incendio que supera claramente la capacidad del equipo disponible. Tampoco debe utilizarse agua sobre determinados fuegos, especialmente cuando existe riesgo eléctrico o están implicados aceites y grasas a elevada temperatura.
La eficacia de 5A-34B-C, por tanto, debe interpretarse como una información técnica que ayuda a escoger correctamente el aparato, no como una garantía de que podrá controlar cualquier fuego.
El formato de un kilo tiene sentido cuando se busca un recurso ligero para intervenir ante un conato concreto y cuando las condiciones de uso encajan con la eficacia certificada del aparato. Su tamaño facilita tenerlo cerca, pero sus prestaciones también marcan límites que no conviene ignorar.
Antes de comprarlo, lo esencial es identificar el riesgo, comprobar la clasificación de la etiqueta y determinar si se trata de una necesidad particular o de una exigencia reglamentaria. Una elección acertada no depende únicamente del peso del extintor, sino de que sus prestaciones sean coherentes con el lugar donde va a utilizarse.
Para el responsable de una nave, un comercio o un edificio, contratar trabajos de protección pasiva contra incendios supone tomar una decisión que afecta directamente a las características constructivas del inmueble. Antes de aceptar una oferta, entran en juego factores como el tipo de estructura, el sistema previsto, las prestaciones exigidas y la documentación asociada a la ejecución.
En Matadepera y su entorno existe una oferta especializada que incluye fabricantes, empresas instaladoras y compañías dedicadas a diferentes soluciones frente al fuego. Cada proyecto presenta unas condiciones particulares, por lo que la elección del sistema debe guardar relación con el elemento que se pretende proteger.
La búsqueda de una empresa especializada también lleva a revisar cuestiones que van más allá del presupuesto. La experiencia técnica, los productos empleados, las condiciones de aplicación y la documentación final pueden marcar diferencias relevantes entre distintas propuestas.
Entre las alternativas que pueden ser objeto de consulta para proyectos de protección pasiva en Matadepera y Barcelona figuran Ignifugaciones Promatec, Mercor Tecresa, Perlita y Vermiculita, Promat y Nullifire.
Se trata de referencias vinculadas a distintas áreas del sector, desde la aplicación de sistemas sobre estructuras hasta el desarrollo de soluciones intumescentes, morteros, placas, compartimentación y sellados resistentes al fuego.
La elección final dependerá de las características concretas de cada inmueble y del sistema que resulte técnicamente aplicable.
Una de las empresas que puede consultarse para proyectos de ignifugaciones barcelona es Ignifugaciones Promatec, especializada en actuaciones relacionadas con la protección pasiva frente al fuego.
Su actividad puede abarcar diferentes soluciones destinadas a estructuras y elementos constructivos, entre ellas pinturas intumescentes, morteros de protección y determinadas actuaciones sobre pasos de instalaciones.
Para el propietario de una nave o de un edificio con estructura metálica, la cuestión no se limita a decidir qué producto aplicar. También resulta necesario conocer las características del soporte, las prestaciones requeridas y las condiciones concretas de ejecución.
La protección de una estructura metálica puede realizarse mediante diferentes sistemas. Entre las soluciones disponibles se encuentran:
Pinturas intumescentes.
Morteros proyectados.
Sistemas mediante placas.
Tratamientos específicos para determinados elementos.
Sellados resistentes al fuego en pasos de instalaciones.
La solución seleccionada debe corresponderse con las características del proyecto y con las prestaciones que deban alcanzarse.
Mercor Tecresa constituye otra referencia relacionada con sistemas de protección pasiva contra incendios. Su actividad se relaciona con diferentes soluciones destinadas a elementos constructivos y sistemas de compartimentación.
Para un proyecto situado en el entorno de Matadepera, conocer las alternativas existentes permite plantear la protección desde una perspectiva técnica y comparar sistemas que pueden tener características distintas.
En edificios industriales, comerciales o de otros usos pueden encontrarse estructuras de acero cuya protección requiere soluciones específicas. El comportamiento del material ante temperaturas elevadas hace necesario considerar el sistema previsto para mantener durante un periodo determinado las prestaciones estructurales exigidas.
Las pinturas intumescentes, los morteros y las placas pueden responder a necesidades diferentes. Por ello, el presupuesto debería identificar claramente cuál de estas soluciones se propone.
Dentro de las referencias vinculadas a la protección pasiva también aparece Perlita y Vermiculita, especialmente relacionada con soluciones basadas en materiales proyectados destinados a proporcionar resistencia al fuego.
En determinados edificios industriales, aparcamientos, locales y naves, los morteros pueden constituir una alternativa técnicamente adecuada cuando las características del proyecto permiten su utilización.
Un propietario que recibe varios presupuestos puede encontrar diferencias importantes entre las propuestas. El coste por metro cuadrado es solo uno de los elementos que intervienen en la valoración.
También deben considerarse:
El tipo de soporte.
Las condiciones en las que se encuentra la superficie.
El espesor requerido.
Las prestaciones que debe alcanzar el sistema.
La geometría de los perfiles.
Las condiciones de aplicación.
Por este motivo, dos presupuestos con importes diferentes no necesariamente están ofreciendo exactamente el mismo servicio.
Promat es una marca especializada en soluciones de protección pasiva contra incendios y dispone de sistemas destinados a diferentes aplicaciones constructivas.
Sus soluciones pueden estar presentes en proyectos relacionados con estructuras, compartimentación, conductos y otros elementos que necesitan conservar determinadas prestaciones frente al fuego.
Para quien gestiona una obra, diferenciar entre fabricante e instalador resulta especialmente relevante. El fabricante desarrolla y documenta el sistema, mientras que la empresa encargada de ejecutarlo debe aplicar la solución conforme a las condiciones correspondientes.
Una cuestión especialmente útil antes de contratar consiste en solicitar la identificación concreta del sistema que se instalará.
Decir únicamente que se utilizará una pintura o un mortero ofrece poca información. Una propuesta técnica debería permitir conocer el producto o sistema previsto, las condiciones de aplicación y la documentación disponible sobre sus prestaciones.
Nullifire constituye otra referencia especializada en protección pasiva contra incendios, con soluciones relacionadas especialmente con sistemas intumescentes y sellados frente al fuego.
Las pinturas intumescentes pueden resultar apropiadas para determinadas estructuras metálicas cuando se busca conservar un acabado visual más discreto que el proporcionado por algunos revestimientos proyectados.
Ante la acción de temperaturas elevadas, estos revestimientos experimentan una reacción que provoca su expansión y la formación de una capa aislante. El objetivo del sistema es retrasar el calentamiento del elemento protegido durante el periodo establecido para esa solución.
La aplicación, sin embargo, no consiste simplemente en cubrir la superficie con pintura. La preparación del soporte, las capas, el espesor y las condiciones de aplicación forman parte del sistema.
Cuando el responsable de un inmueble comienza a buscar ignifugaciones, normalmente parte de una necesidad concreta: adaptar una estructura, ejecutar una obra, intervenir sobre un edificio existente o incorporar una solución determinada en un proyecto.
La primera diferencia entre presupuestos puede aparecer incluso antes de conocer el precio. Una empresa que solicita planos, mediciones, características del soporte y prestaciones requeridas está trabajando con información diferente a la de una oferta elaborada únicamente a partir de una superficie aproximada.
Los productos y sistemas utilizados deben contar con la documentación correspondiente. Esta información permite conocer sus características y las condiciones bajo las cuales pueden emplearse.
Para el titular del inmueble, conservar esa documentación después de la obra también facilita acreditar qué solución se instaló y en qué condiciones se ejecutó.
La protección de estructuras metálicas constituye una de las actuaciones habituales dentro de la protección pasiva. Una misma nave puede presentar perfiles, soportes y elementos con características diferentes, por lo que la solución no necesariamente será idéntica en toda la construcción.
En estos proyectos pueden emplearse pinturas intumescentes, morteros proyectados o placas, dependiendo de las características de la estructura y del sistema seleccionado.
La pintura intumescente suele ofrecer un acabado de menor volumen y puede resultar adecuada cuando la estructura queda visible.
Los morteros proyectados, por su parte, pueden utilizarse en determinadas aplicaciones industriales donde las prestaciones técnicas tienen prioridad sobre el acabado visual.
Las placas constituyen otra alternativa para proyectos en los que sus características de instalación y las condiciones del elemento protegido hacen viable este tipo de solución.
Una obra puede incluir estructuras correctamente protegidas y, al mismo tiempo, presentar otros puntos que requieren tratamiento específico.
Los pasos de cables, tuberías, bandejas, conductos, juntas y otros huecos pueden atravesar elementos constructivos que deben conservar determinadas prestaciones frente al fuego.
Los sistemas de sellado permiten tratar determinadas penetraciones realizadas en paredes, forjados y otros elementos. Su elección depende del tipo de instalación, del soporte y de las prestaciones que deba mantener el conjunto.
Para un responsable de obra, identificar estos puntos desde la fase de proyecto evita que queden fuera del alcance inicialmente contratado.
La persona que solicita un presupuesto necesita poder comparar ofertas que describan servicios equivalentes. Para ello, resulta conveniente que cada propuesta detalle los trabajos incluidos.
Entre los aspectos que pueden aparecer se encuentran:
Elementos que serán protegidos.
Superficie o mediciones consideradas.
Sistema previsto.
Producto utilizado.
Preparación del soporte.
Espesores cuando correspondan.
Medios auxiliares.
Acabado final.
Controles efectuados.
Documentación que se entregará al finalizar.
Una oferta detallada facilita identificar qué está incluido y qué actuaciones podrían presupuestarse aparte.
La proximidad de Matadepera a municipios como Terrassa y Sabadell amplía el radio de actuación de las empresas especializadas en protección pasiva de la zona.
Los proyectos pueden corresponder a naves industriales, locales, aparcamientos, almacenes, oficinas, establecimientos comerciales o edificios sometidos a reformas y ampliaciones.
Una estructura existente puede presentar dificultades de acceso, superficies deterioradas, alturas considerables o elementos que interfieren en la ejecución.
Estos factores pueden modificar los medios necesarios y, por tanto, el presupuesto final. También pueden determinar qué sistema resulta más apropiado para las condiciones concretas de la obra.
El coste de una actuación de protección pasiva depende de variables como la superficie, el sistema empleado, la resistencia requerida, el estado del soporte, la altura de trabajo y la accesibilidad.
Por ello, comparar exclusivamente dos cifras puede ofrecer una imagen incompleta.
Un presupuesto de menor importe puede contemplar menos trabajos, una superficie diferente o un sistema distinto. En cambio, una propuesta de mayor cuantía puede incluir preparación del soporte, medios auxiliares, controles y documentación final.
La comparación adquiere sentido cuando las partidas y las prestaciones previstas son equivalentes.
Para el titular de un inmueble, la protección pasiva no representa necesariamente un elemento visible en el uso cotidiano del edificio. Buena parte de sus sistemas quedan integrados en estructuras, cerramientos, compartimentaciones y pasos de instalaciones.
Su función está relacionada con mantener determinadas prestaciones durante un periodo concreto ante la acción del fuego, según las características y exigencias del sistema instalado.
A diferencia de determinados equipos que se incorporan y sustituyen como elementos independientes, muchas soluciones de protección pasiva forman parte de los propios elementos constructivos.
Por ello, la identificación de los sistemas empleados y la conservación de su documentación adquieren especial relevancia una vez terminada la obra.
La selección reúne perfiles diferentes: una empresa especializada como Ignifugaciones Promatec, una compañía como Mercor Tecresa y fabricantes o marcas como Perlita y Vermiculita, Promat y Nullifire.
Cada referencia está relacionada con soluciones y aplicaciones distintas dentro de la protección pasiva contra incendios. Para un proyecto concreto, la elección dependerá de las características del inmueble, del elemento que deba protegerse y de las prestaciones requeridas.
La información técnica de cada sistema permite establecer qué soluciones pueden ser aplicables antes de iniciar los trabajos.
Para el propietario o responsable de una obra, la decisión final puede comenzar con una revisión sencilla de la oferta recibida: qué se va a proteger, qué sistema se utilizará, qué producto se aplicará, qué preparación necesita el soporte y qué documentación se entregará.
También conviene comprobar que el alcance económico corresponda realmente a las necesidades del proyecto y que los trabajos previstos estén claramente definidos.
Al finalizar, disponer de la documentación de los sistemas instalados permite conservar una referencia precisa de la actuación ejecutada. En proyectos de protección pasiva, esa trazabilidad forma parte de la información técnica asociada al inmueble.
La elección de una empresa especializada en Matadepera debe partir, por tanto, de las características concretas de cada obra y de la correspondencia entre el sistema propuesto, las prestaciones requeridas y las condiciones de ejecución.