Saltar la navegación

LECTURA 30

 

SE HA IDO YUNGO - II

 

 

 L30.1

 

El viento bajó al cañaveral y las cañas se mecían murmurándose unas a otras:
- ¡Se ha ido!
El río, que era sabio y nada podía sorprenderle, iba contándoselo a las piedras, a las ramas que se tendían en sus orillas, a las truchas de oro:

- ¡Parece increíble, pero Yungo se ha ido de aquí! ¡Parece increíble, pero así ha sucedido!
Y, sin embargo, Yungo se figuraba que a nadie dejaba en la granja y nadie se daría cuenta de su ausencia.
Entre tanto, él caminaba alegremente por el camino, junto a los bosques. El sol lucía muy redondo y él iba saltando, con las manos en los bolsillos, y las botas, colgando de sus cordones, le golpeaban suavemente los fondillos del pantalón. Y había algo en el aire, en la hierba, distinto a todos los días.

 

 L30.2

C.F.M.

 

Pregunta

¿Cómo era el río?

Respuestas

Grande.

Sabio.

Largo.

Retroalimentación

Pregunta

¿Estaba el día nublado?

Respuestas

Si.

No.

Retroalimentación

Pregunta

¿Qué murmuraban las cañas unas a otras?

Respuestas

¡Ha venido!

¿Dónde está?

¡Se ha ido!

Retroalimentación

Pregunta

¿A quién le contaba el río que Yungo se había ido?

Respuestas

A las ranas.

A los patos.

A las piedras.

Retroalimentación

Pregunta

¿Veía Yungo árboles por el camino que iba?

Respuestas

Si.

No.

Retroalimentación

Pregunta

¿Cómo caminaba Yungo por el camino?

Respuestas

Con botas.

Descalzo.

Con sandalias.

Retroalimentación

Pregunta

Yungo, ¿creía que le echarían de menos en la granja?

Respuestas

Si.

No.

Retroalimentación

RespondeVerdadero o Falso

“Las cañas se mecían”, significa lo mismo que:

Pregunta 1

Las cañas se juntaban.

Pregunta 2

Las cañas se unían.

Pregunta 3

Las cañas se movían.